Hace mucho que se piensa que existe una conexión entre el sueño y el sistema inmunológico. Según las investigaciones, la falta de sueño puede debilitar el sistema inmunológico, reduciendo su capacidad de proteger al organismo de patógenos invasores, como los del resfrío común. Dormir poco o tener un sueño interrumpido, como cuando se mueve mucho o se despierta durante la noche, impide que su cuerpo realice su necesaria función reparadora.1
Estudios demuestran una fuerte relación entre el sueño y la fortaleza del sistema inmunológico
Hace tiempo que se realizan estudios para examinar la relación entre el sueño y el sistema inmunológico. Un estudio de 2009 que investigaba la relación entre los hábitos de sueño y la susceptibilidad al resfrío común reveló que las personas que duermen menos de siete horas por noche son tres veces más propensas a contraer un resfrío que aquellas que duermen más de ocho horas. Asimismo, este estudio reveló que dormir más de ocho horas por noche está asociado a un mejor estado de salud. También se descubrió que la calidad del sueño es tan importante como la cantidad. Quienes tienen una eficacia del sueño menor a la normal (moverse mucho durante la noche o permanecer acostado sin dormir) son 5.5 veces más propensos a contraer un resfrío que quienes duermen bien.2
1 Duda, K, Improve Your Health with More Sleep, About.com, 19 de abril de 2009.http://coldflu.about.com/od/faqaboutthecold/qt/sleepandhealth.htm
2 Cohen, S., Doyle, W., Cuneyt, A., Janicki-Deverts, D., Turner, R., Sleep Habits and Susceptibility to the Common Cold. Arch Intern Med. 2009; 169(1): 62-67.









