Si usted es uno de los millones de estadounidenses que padecen de alergias, pruebe estos consejos para reducir los alérgenos controlando cuatro de los principales causantes de problemas en el hogar: el polen, el moho, los ácaros del polvo y la caspa de las mascotas.
Ponga al polen en su lugar: fuera de su casa.
El polen es uno de sus peores enemigos. Hay distintas maneras de evitar que invadan su hogar.
- Mantenga las ventanas cerradas durante la noche para evitar que el polen se traslade hacia el interior.
- Colgar la ropa al sol para que se seque produce un aroma fresco y agradable, pero sea precavido: el polen puede acumularse en las prendas de la soga.
- Si ha pasado tiempo al aire libre, tome una ducha luego de entrar a su casa para reducir los alérgenos que podrían haberse acumulado sobre su piel y cabello.
- Comience por su patio. Uno que esté libre de malezas problemáticas como la ortiga, la acedera y la ambrosía puede ayudarlo a reducir la cantidad de polen que se meta dentro de su casa.
No permita que el moho tome el control.
El moho de interior, u hongo, se alimenta de la humedad.
- Limpie sus tinas de baño, duchas y cortinas, y limpie mensualmente con un desinfectante para matar el moho y los hongos.
- Utilice un deshumidificador durante los días de mayor humedad. Si es capaz de mantener el nivel de humedad de su hogar por debajo del 50 por ciento, el moho tendrá menos posibilidades de desarrollarse.
- Quite el alfombrado de los pisos de concreto, especialmente en el sótano.
- Repare las áreas que podrían estar dañadas por el agua, como los pisos, los sótanos, los fregaderos y las tuberías.
- Verifique la ventilación de su secadora para asegurarse de que está enviando el aire húmedo hacia el exterior.
- Instale extractores de aire, limite las plantas de interior, use purificadores de aire y deshágase del viejo empapelado para reducir los alérgenos.
Pruebe potentes soluciones para los problemas con los ácaros del polvo.
Estos pequeños insectos sólo pueden verse a través de un microscopio. Aún así, sus excrementos (no los insectos en sí) pueden causar un gran problema de alergia durante todo el año.
- Lave la ropa de cama -incluyendo el colchón y las fundas de las almohadas- en agua caliente cada dos semanas.
- Elimine la mayor cantidad de humedad posible de su hogar; los ácaros del polvo crecen en niveles de humedad superiores al 50 por ciento.
- Limpie con vapor las alfombras y tapetes, porque el aspirado en seco no elimina los ácaros del polvo. El calor del vapor mata los ácaros del polvo y a la vez limpia la alfombra.
- La mejor solución para reducir los alérgenos: Cubra su colchón, colchón resortado y almohadas con fundas a prueba de alérgenos (y lávelas con regularidad).
La vida es mucho más elegante sin caspa.
Amamos a nuestras mascotas, pero no nos gustan las alergias que pueden estar asociadas con su caspa (pequeñas escamas de la piel o pelaje de un animal).
- Si no desea dejar sus perros afuera, considere al menos mantenerlos alejados del cuarto, lugar donde usted pasa al menos un tercio de su día.
- Los alérgenos de los gatos pueden ser sus peores enemigos. Si prefiere evitar los medicamentos, y no quiere vivir sin su amigo felino, lave la cama de su mascota con frecuencia. Además, reduzca los alérgenos aspirando con regularidad los espacios interiores por donde le gusta andar a su mascota.
- Pruebe los productos retardantes de caspa para tratar el pelaje de su mascota.
- Bañe a su mascota con frecuencia.