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Cómo el cuerpo combate el resfrío y la gripe

El resfrío y la gripe son las enfermedades humanas más comunes. El adulto promedio sufre de dos a tres resfríos por año, y los niños pueden duplicar o triplicar esa cifra.1 La palabra "resfrío" es solo un término abarcativo para cientos de virus de comportamiento similar, una serie de agentes patógenos tan grande que los médicos diagnostican casi exclusivamente por los síntomas, si es que llegan a diagnosticarlos. Para cuando el médico finalmente descubre qué virus fue el responsable, su resfrío podría haberse curado.

Dado el desafío, no es de extrañar que no tengamos una cura para el resfrío común. En cambio, tenemos que conformarnos con nuestro propio sistema inmunológico. Los virus del resfrío y la gripe cambian continuamente, por lo tanto nuestros cuerpos necesitan tiempo para reconocer el "nuevo" virus como una amenaza y preparar las defensas adecuadas. Cuando nuestro sistema inmunológico tarda demasiado en responder o cuando el virus es especialmente agresivo, nos enfermamos.

En sentido estricto, los virus ni siquiera están vivos. Son más de mil veces más pequeños que las bacterias y son apenas un segmento de material genético con un revestimiento de proteínas. Una vez que entran en el organismo, atacan las células humanas y obligan a las células huéspedes a producir ADN del virus. Cuando las células huéspedes finalmente estallan, se liberan nuevos virus y atacan a las células sanas.2 Una vez que una gran masa de estas células ha sido dañada, el sistema inmunológico entra en acción y comienza a enviar células que combaten virus y proteínas, que pueden producir inflamación y, en caso de gripe, fiebre alta. Casi todos los síntomas que experimentamos son el resultado de nuestros cuerpos tratando de combatir la infección, no la infección en sí.

Comprender los signos

Uno de los primeros signos que notamos con frecuencia es la congestión por el exceso de moco verde o amarillo que nuestro cuerpo produce (para atrapar los virus agresores). El color no indica si usted tiene una infección bacteriana o viral. Podría ser cualquiera de las dos. No es más que una señal de infección causada por una enzima que se encuentra en los glóbulos blancos.3

El dolor muscular que nota, especialmente en los brotes de gripe, también es producto de la respuesta inmunológica de su cuerpo. Está trabajando horas extra para combatir la infección y saca proteínas de sus músculos al servicio de la causa. Incorporar más proteínas a su dieta puede ayudar a aliviar ese dolor.3

Y asegúrese de seguir sonriendo, aún si se siente mal: los investigadores descubrieron que una actitud positiva y la interacción social fortalecen el sistema inmunológico y hacen que la aparición de la enfermedad sea menos probable.

1 Understanding the Symptoms of the Common Cold and Influenza. The Lancet Infect Dis.
2 Apex Learning Science. Are Viruses Alive?
3 Short Sharp Science. Eight Cold Facts. Blog New Scientist.

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