Dormir.
Dormir es esencial para la recuperación debido a que le ayuda al cuerpo a luchar contra los virus. Mientras el niño resfriado duerme, un humidificador de vapor frío o un vaporizador ubicados en la habitación humedecen el aire y ayudan a aliviar la congestión y la tos.Beber mucho líquido.
Los líquidos también son indispensables. Cuando un niño se enferma, éste tiende a respirar por la boca debido al dolor de garganta y la nariz tapada. Esto puede provocar sequedad en la boca y aumentar la pérdida de líquido corporal. Al cuidar de un niño enfermo, asegúrese de que permanezca hidratado con bastante líquido, por ejemplo, con jugos frutales y agua filtrada. Además, los líquidos pueden ayudar a disminuir la mucosidad nasal y aliviar los síntomas de nariz tapada y los dolores de garganta.Acurrucarse.
La enfermedad puede ser atemorizante para muchos niños. Así que lo mejor que puede hacer es permanecer cerca. Por ejemplo, permita que su hijo enfermo permanezca en un sillón desde donde pueda verlo, en lugar de dejarlo solo en una habitación. Además, dado que la enfermedad puede hacer que su hijo se muestre más dependiente de lo normal, el simple hecho de dejar que descanse en sus brazos puede ayudarlo a olvidar sus síntomas durante el tiempo que necesita para quedarse profundamente dormido. La próxima vez, intente aplicar Vicks VapoRub sobre el pecho de su hijo (en niños mayores de 2 años). Los refrescantes vapores mentolados pueden ser muy calmantes.Limpie las narices tapadas.
Procure mantener las vías respiratorias de su hijo lo más limpias posible. Pruebe Puffs Plus con la fragancia de Vicks, las cuales están impregnadas de loción calmante y de la agradable fragancia de Vicks. Los niños más grandes pueden aprender cómo soplarse la nariz, pero si su hijo es demasiado pequeño, utilice un poco de solución salina y un aspirador nasal (una jeringa que succiona la mucosidad de los orificios nasales). Aliviar los ruidos nasales antes de cada comida y a la hora de acostarse puede ayudarlo a comer y dormir mejor.Bríndeles un reconfortante baño tibio.
Cuando deba cuidar de un niño enfermo, bríndele alivio temporal de la fiebre con un baño tibio. Además, los baños son una gran distracción que ayuda a olvidar los padecimientos de la gripe y del resfrío.Cuando los niños están enfermos, no son los mismos de siempre. Y, aunque usted no siempre tenga la cura mágica, a veces la mejor receta es un poco de cariño y afecto para que puedan emprender el camino hacia la recuperación.









