Deshágase de las píldoras y los comprimidos envolviéndolos bien con papel de periódico y sujetándolos con cinta adhesiva de modo que queden completamente sellados y díficil de acceder. Esto evitará que tanto niños como animales tengan acceso a los medicamentos. Luego arrójelos a la basura. Los medicamentos líquidos deben mezclarse con arena para gatos para que se forme una sustancia sólida que pueda desecharse de la misma manera que las píldoras.
Jamás arroje medicamentos vencidos por el desagüe del lavatorio o por el inodoro ya que los restos de medicamento pueden acabar en el suministro de agua.
Por lo pronto, es importante saber que algunos medicamentos pueden perder su efectividad antes de la fecha de vencimiento si no son almacenados adecuadamente. Por ejemplo, la aspirina es especialmente propensa a perder su efecto si el envase entra en contacto con la humedad y se humedece el medicamento. Mantenga las aspirinas en un lugar seco (no en el baño con vapor) y asegúrese de que la tapa del frasco se cierre herméticamente.
La Dra. Elaine D. Mackowiak es farmacéutica matriculada y profesora en el departamento de prácticas farmaceúticas en la Facultad de Farmacia de Temple University® en Filadelfia.