Hay diversos medicamentos de venta libre diferentes para aliviar los síntomas de resfrío y la gripe. Presentamos un breve resumen de los ingredientes activos más comunes y cómo podrían ayudar a tratar sus síntomas.
Agentes antipiréticos (reductores de la fiebre)
La fiebre puede tratarse con agentes antipiréticos de venta sin receta, como la aspirina, el acetaminofeno y los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés) incluyendo el ibuprofeno, el ketoprofeno y el naproxeno sódico. Los agentes antipiréticos reducen la fiebre al bloquear los químicos del cuerpo que causan dolor y elevación de la temperatura.
El acetaminofeno y los NSAID son los principales antipiréticos usados para autotratar la fiebre.1
Antitusivos (supresores de la tos)
Los antitusivos (supresores de la tos) controlan o eliminan la tos y son los medicamentos preferidos para la tos seca. El dextrometorfano es el antitusivo oral de venta libre más común. El mentol, el alcanfor y el eucalipto son antitusivos tópicos comunes que se venden sin receta. Estos agentes actúan de manera central en la médula del cerebro para elevar el umbral de la tos.1
Protusivos (expectorantes)
La mucosidad es controlada mediante protusivos (expectorantes), que cambian la consistencia de las secreciones del tracto respiratorio y aumentan la cantidad de flema expectorada. Son los medicamentos de preferencia para la tos productiva que expulsa secreciones densas de los pulmones con dificultad.
La guaifenesina (gliceril guayacolato) es el único expectorante aprobado por la FDA. Afloja y disuelve las secreciones del tracto respiratorio inferior, haciendo que la tos con poca flema sea más productiva. Las formas de administración incluyen líquidos orales, jarabes y comprimidos de liberación inmediata y de liberación prolongada.1
Descongestivos
La congestión nasal se trata con descongestivos orales (pseudoefedrina y fenilefrina) y tópicos (es decir, intranasales, como la oximetazolina), que son los más comunes en el tratamiento del resfrío común. Al estimular los receptores adrenérgicos y de ese modo constreñir los vasos sanguíneos, los descongestivos reducen el suministro de sangre a la nariz, disminuyen la cantidad de sangre en los senos nasales y reducen la inflamación de las mucosas.1
Antihistamínicos
Existen dos tipos de antihistamínicos: los de primera generación (sedativos) y los de segunda generación (no sedativos). Los antihistamínicos de primera generación reducen síntomas como estornudos y nariz que gotea, mientras que los de segunda generación no lo hacen. Para tratar los síntomas del resfrío, se prefiere el uso de antihistamínicos de primera generación.1
A menudo se usan combinaciones de antihistamínico-descongestivo para tratar los síntomas del resfrío común, como nariz que gotea, congestión nasal y estornudos. El antihistamínico difenhidramina también es un reconocido antitusivo que disminuye la tos asociada con el resfrío común. Los profesionales de la salud deben tener en cuenta que sólo las combinaciones que contienen antihistamínicos de primera generación ofrecen estos efectos positivos.1 Otros antihistamínicos, aparte de la difenhidramina, que se usan para tratar los síntomas del resfrío son: succinato de doxilamina, clorfeniramina y clorhidrato de triprolidina.









