Durante miles de años, el poder del tacto ha sido considerado una parte importante del proceso de curación para personas que padecen una amplia variedad de enfermedades en todo el mundo. Una de las más populares de estas terapias es el masaje, la manipulación de los músculos y los tejidos blandos del cuerpo.
Algunas personas podrían considerar que los masajes son lujos relajantes, simplemente mimos, pero en la actualidad, la medicina moderna reconoce que éstos realmente brindan beneficios a la salud física, emocional y mental. Cuando un profesional capacitado es quien da los masajes, éstos pueden tener efectos terapéuticos en todo el cuerpo para todos, desde los pacientes con cáncer y las mujeres embarazadas hasta los atletas de fin de semana y aquellos de nosotros que sólo necesitamos relajarnos. Relacionamos algunas de las formas principales en que el masaje ayuda a rejuvenecer y curar nuestros cuerpos y mentes.
Calma el dolor El masaje estimula la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo, para aliviar molestias, dolores y dolencias asociadas con todo, desde enfermedades crónicas como la artritis a un dolor muscular o en las articulaciones.
Mejora la circulación Los movimientos de frotamiento de un masaje pueden aumentar el flujo sanguíneo en todo el cuerpo, con muchos beneficios, entre ellos reducir la frecuencia cardíaca, bajar la tensión arterial y relajar los músculos.
Rehabilita Si se está recuperando de una cirugía o lesión, el masaje puede reducir la hinchazón, aliviar los dolores musculares y el entumecimiento, y mejorar los movimientos para que pueda estar de pie nuevamente.
Reduce el estrés El masaje no sólo lo hará sentirse bien, sino que también hará que su cuerpo y mente se relajen para reducir la ansiedad y fomentar un sentimiento de bienestar general.