Cuando se trata de los síntomas del resfrío y la gripe, existen dos tipos principales de tos: la tos de pecho y la tos seca.
Tos seca Una tos seca es, por definición, no productiva. Es causada por una mayor sensibilidad en los nervios de las vías respiratorias, y muchas veces es el resultado de la irritación (tos=más tos).
Cómo tratar la tos seca: Trate la tos seca con supresores, como el
dextrometorfano, para reducir la frecuencia/intensidad.
Tos de pecho Una tos de pecho puede ser productiva o no productiva. Es causada por exceso de mucosidad en las vías respiratorias, o por estimulación de los nervios de las vías respiratorias que induce sensaciones de dolor, presión y congestión, y a menudo está acompañada por tos provocada por irritación.
Cómo tratar la tos de pecho: Trate la tos de pecho con expectorantes, para acelerar la eliminación de mucosidad. Además, hidrate las vías respiratorias para aliviar los nervios de la zona. La tos de pecho puede estar acompañada, o no, por expectoración del exceso de mucosidad. En general, con las infecciones del tracto respiratorio superior sin complicaciones, suele haber mínima evidencia de mucosidad en exceso. El tratamiento recomendado para esta afección es un agente que disminuya la mucosidad como la guaifenesina.